Los niños con discapacidades de aprendizaje suelen tener dificultades para comunicarse e interactuar con los demás, lo que puede generar sentimientos de aislamiento y crear un círculo vicioso que dificulta su desarrollo educativo y social. Identificamos las causas subyacentes y creamos entornos sencillos, amigables y afectuosos donde la interacción social se disfruta y se refuerza positivamente para desarrollar la competencia social.